Jugando a distancia

La vida del jugón es complicada. No siempre se puede dar rienda suelta a nuestros instintos lúdicos. Existen muchos inconvenientes que hacen que no sea nada fácil poder quedar con los amigos para echar unas partidas. El principal, probablemente, sea la gestión del tiempo.

Pero no en menor medida hay un problema que, hasta hace poco, era insalvable: la distancia física. La vida da muchas vueltas y resulta muy probable que el grupo de amigos con el que solemos (solíamos) jugar se haya dispersado. Por vivir en ciudades o incluso países distintos, o por no encontrar un sitio en el que poder reunirse como antes.

Evidentemente nada puede sustituir la sensación de jugar cara a cara. Compartir el rodar de dados o el intercambio de cartas en una misma mesa. Máxime cuando hablamos de juegos con un alto componente social o interactivo.

Por suerte, hay un término medio entre las partidas de siempre y no poder jugar en absoluto. Hay juegos para los que será imposible, pero para la gran mayoría internet nos proporciona suficientes herramientas como para que nadie se quede con las ganas de jugar.

Con este artículo mi intención es animar a cualquier jugón a darle una oportunidad al juego online antes de dar por hecho que es mala idea. Y para ello quiero centrarme en tres tipos de juego.

Jugando a distancia - Rising Sun
Rising Sun en Tabletop Simulator

Jugando a distancia a juegos de tablero

No es que me guste especialmente hacer publicidad de nada, y menos de un videojuego, pero en este caso no me queda más remedio. Os voy a hablar de Tabletop Simulator.

TS no es un videojuego como tal, sino más bien una aplicación. Un simulador de juegos de tablero, como su propio nombre indica.

¿Un simulador de qué juego? De todos. Ésta es la gracia.

Porque realmente lo que aporta es un motor gráfico y unas herramientas de control de objetos pensadas en recrear, en la medida de lo posible, la experiencia de una buena partida. Pero no deja de ser un entorno, abierto a desarrollar lo que cada juego de tablero exige. Requiere un trabajo previo por parte de los jugadores para diseñar el juego en cuestión: crear las barajas de cartas, las fichas, el tablero…

Afortunadamente la comunidad de jugadores es enorme, así que se puede encontrar prácticamente cualquier juego adaptado. Y el que no se encuentra, es cuestión de tiempo que esté disponible.

Dicho de otra forma, potencialmente nos permite jugar a cualquier juego de tablero en nuestro ordenador. Desde ese punto de vista, los 20€ que cuesta (en Steam, que ya sabéis que suele haber descuentos) son una ganga.

Yo lo he probado y es más que recomendable. Gracias al TS he podido probar juegos que de otra forma no habría podido: el Rising Sun, el Bloodborne, el Xenoshyft (del que os hablaré próximamente), etc.

Y lo más importante: con jugadores con los que no habría podido jugar, estando como estábamos cada uno en una ciudad distinta. Cómodamente, en nuestros respectivos equipos, a horas en las que habitualmente no hay forma de quedar (y con los niños, el que los tiene, durmiendo). Y si una partida se queda a medias… no hay problema, se puede grabar y continuar al día siguiente.

Obviamente hace falta alguna aplicación extra, por ejemplo Hangouts, para poder hablar mientras se juega (y también un micro, claro). Pero todo lo demás se encuentra en el propio TS.

Que sí, lo sé, lo dije antes y lo repito, no es lo mismo ni por asomo. Pero las risas jugando no nos las quita nadie.

Jugando a distancia a juegos de rol

Sí, es posible, lo tenemos comprobado. Aquí lo ideal es que se minimice el número de jugadores en remoto, aunque es perfectamente factible que cada uno juegue desde su casa.

Sólo hace falta una aplicación de videoconferencia. Hangouts, Skype, Whatsapp… las posibilidades son múltiples y gratuitas (si tienes banda ancha con tarifa plana). Nosotros usamos Hangouts porque gestiona bien el ancho de banda: calidad de conexión óptima y escasos cortes.

El grupo «presencial» le puede ver el careto (y las tiradas) al jugador en remoto poniendo un portátil o una tablet en la mesa. En cierta ocasión utilizamos un móvil con wifi porque hubo problemas técnicos, y pudimos jugar igualmente.

Y el jugador a distancia puede ver al grupo desde su ordenador.

La sensación no es la misma que jugar presencialmente, claro está, pero creedme si os digo que no se diferencia demasiado. En todo momento tienes la sensación de que la persona ausente está ahí sentado, jugando, y en cierto modo es así. También el propio jugador suele decir que se siente dentro de la partida.

Antes de que me saltéis a las barbas, sí, ya sé que hay múltiples aplicaciones que facilitan jugar online, sobre todo en lo que se refiere a mapas y tiradas de dados, siendo la más conocida Roll20.

Pero no es mi intención hablar de estas herramientas en este artículo. Porque lo importante no es cuál se use (del mismo modo que tampoco es importante a qué se esté jugando), sino el hecho de que se puede jugar a distancia. Como siempre digo, la base del rol se compone de imaginación e interacción social, y ambas cosas se pueden practicar con una buena conexión y cualquier dispositivo medianamente actual.

Jugando a distancia - Vassal
Pantallazo en Vassal

Jugando a distancia a Warhammer 40.000

Pues sí, también a wh40k se puede jugar. Repito, por si acaso: no es lo mismo, claro que no. Pero poder, se puede.

El propio Tabletop Simulator tiene módulos pensados para esto. Pero confieso que no los he probado todavía (aunque por lo que he leído están muy conseguidos). Así que en lugar de eso os voy a hablar de otro simulador de juegos: el Vassal.

Como podréis ver en su web, Vassal también sirve para diseñar simulaciones de cualquier juego de tablero. En lo que se refiere a warhammer, tenemos todas las herramientas necesarias en un entorno 2D: tiradas de dados, medida de distancias, etc. Todo lo que hagamos se puede ir almacenando en un fichero log que mandaremos a nuestro rival, donde podrá ver toda la secuencia de juego. Hay que decir que está bastante bien conseguido y cada poco se actualizan las unidades disponibles, que también son editables por los jugadores.

Por supuesto también se puede jugar online, algo que es casi imprescindible en la fase de despliegue, porque si no éste se puede hacer eterno.

Hay una ventaja muy grande en usar Vassal (o TS) para jugar a warhammer, y es el hecho de poder probar miniaturas o ejércitos antes de comprarlas. Los nuevos jugadores pueden practicar con determinadas facciones, y los veteranos probar con determinadas unidades que no tienen.

Una segunda ventaja es el tiempo: una partida que te podría llevar toda la tarde, a lo mejor te lleva media hora o una hora al día, jugando a tu ritmo y en tu horario. Sin tener que cargar con un maletín lleno de miniaturas, dados, etc.

Conclusión

Sé que hay ciertas reticencias a la hora de lanzarse por una de estas opciones de juego a distancia. Pero puedo decir de primera mano que merece la pena. Cuando la alternativa es no jugar, estas opciones están ahí. No son perfectas, pero tampoco son algo a lo que haya que resignarse, pues ofrecen diversión e incluso alguna ventaja que no tendríamos jugando en persona.

Vivimos tiempos maravillosos en lo que se refiere a los juegos. Está en nuestra mano aprovechar las nuevas tecnologías para mejorarlos. En este caso, para que los amigos puedan ser jugando… aunque sea jugando a distancia.


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8 comentarios en “Jugando a distancia”

  1. Pingback: 3secrete

  2. Yo le di muy duro al Roll20 en su día. Probablemente vuelva a hacerlo pronto.

    Y el Vassal, se come mucho tiempo salvo que cojas soltura. A mí ahora mismo no me compensa.

    1. Ojo con Vassal, que una cosa que no hemos hecho nunca es jugar online, siempre hemos tirado de turnos enviados. Y de cara a jugar a distancia, no es ninguna tontería…

  3. Brotor te recomiendo probar el roll20 para las partidas de rol. Noaotros actualmente estamos dándole a Warhammer el juego de rol 2 edicion, y vale que no es igual, pero cuando tienes amigos repartidos por toda europa es un medio más que muy recomebdreco.

    1. Sí, si lo he comentado porque me consta que es la caña. Pero es que no lo necesitamos, al menos de momento. De hecho la última partida que jugamos por Hangouts fue al Dark Heresy, y como la seda. ¡Ya veremos en el futuro!

  4. Marina Izarne

    Dios mio. Esto es la solución a mi problema. Ahora que voy a tener mas tiempo, espero poder echarme alguna partida con los chicos de Nowloading y alguno mas.
    Y Brottor, me apunto a la partida que sea de lo que sea. Rol, Vassal, lo que sea!!

  5. La Voz de Horus

    100% de acuerdo con TS y con Vassal. Estos medios son, además, una magnífica forma de probar ideas locas, potenciales listas de miniaturas que no tenemos o incluso probar una facción diferente a las que coleccionas o juegas, todo ello de forma rápida. Claro, no es lo mismo que el juego en vivo, pero para hacer pruebas sirve más que de sobra.

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