Reseña de Matrx Gipf

Intro de Matrx

Siempre hay tiempo para una más. O uno más, en este caso.
El Proyecto Gipf había concluido, dos veces ya, pero como no hay dos sin tres pues tenemos ante nosotros el tercer colofón de esta afamada, y con razón, serie de juegos abstractos gracias a su octavo juego, Matrx. Hay un artículo en la Taberna al respecto de la serie, de manera que si alguien no los conoce puede leerlo y entender un poquito de cada uno, y de esta forma un servidor de ustedes puede centrarse en éste sin mencionar los demás.
Porras, pues no puedo. No hay manera. A ver cómo lo explico lo más brevemente posible.
La idea parte del primer juego de la serie, llamado Gipf. Su creador pretendía que el juego fuera modificable mediante unas fichas especiales potencialmente obtenidas gracias a victorias en el resto de juegos que iba a diseñar; así, existen fichas Zèrtz para quien gane una partida de Zèrtz, o fichas Pünct, o Yinsh, etcétera, dando variabilidad a Gipf e incluso un saborcito asimétrico, ya que los jugadores tendrán pìezas con superpoderes distintos.
Y aquí es donde entra Matrx, el último, que es como el hermano malo (no malo de imperfecto, malo de maldad) de Gipf, y por ello su nombre completo es Matrx Gipf, pues no puede entenderse sin su predecesor. Es el mismo juego otra vez. Pero…
… Se juega solamente con las fichas chachis. No con piezas normales y alguna superficha ganada en partidas a otros juegos, no; cada jugador juega con todas las piezas súper. Hala, ahí os va. Como si jugamos al ajedrez pero sustituyendo los peones por más alfiles, torres o caballos, o a las damas pero sólo con damas, pero siendo cada una distinta.

Sin embargo, no es tan complejo como parece.

Concepto Gipf

La base es la misma para ambos juegos, y no es difícil de explicar: se trata de un cuatro en raya en un tablero hexagonal; cada jugador introduce una pieza por turno moviéndola un único espacio desde el exterior y empujando la pieza que ocupaba dicho espacio, si la hubiere, y ésta a su vez la siguiente, etcétera. Estas piezas se van entrecruzando entre sí hasta que algún jugador observe cuatro piezas en línea de su color; en ese momento puntúa recuperando sus cuatro fichas y capturando las del rival que continúen esa línea. Si un jugador no tiene fichas para jugar por habérselas zampado todas el rival, pierde. Bueno, todas no, puede tener piezas en el tablero, pero si no le quedan en su reserva para poder hacer su turno ha perdido; de ahí la importancia de recuperar fichas al puntuar.
Es sencillo, bien pensado y el tablero da lugar a situaciones enrevesadas muy interesantes. Adicionalmente, cuando tenemos claro el concepto básico, podemos jugar al juego completo; esto es, aparte de la victoria por aplastamiento, cada jugador tiene tres fichas Gipf (representadas por una pieza doble, como en las damas) que funcionan igual que las demás con la salvedad de que si un jugador se queda sin sus tres fichas Gipf pierde de inmediato aunque tenga un porrón por jugar.
A este juego completo, como decíamos, se le puede añadir las piezas con habilidades para darle aún más profundidad. A estas piezas se las llama Potenciales, y a este modo de juego, Gipf con Potenciales. Pero vamos a hablar de la nueva modalidad, editada como juego independiente: Matrx Gipf.

Listos para jugar. Las tres piezas preparadas son nuestras fichas Gipf, y son las primeras que debemos introducir en el tablero.

Concepto Matrx

Matrx es lo mismo que Gipf y a la vez su contrario. Como el Mundo del Revés de Stranger Things. De mano, el tablero está distorsionado, ya no es un polígono regular; no es un cambio muy relevante pero el diseñador opina que así el juego es menos denso. Lo importante aquí son las piezas: por un lado, las tres fichas Gipf siguen existiendo, ahora diferenciadas porque apenas tienen dibujo y siempre son simples, pero cumplen la misma función, ya que si te quedas sin ellas pierdes; por otro lado, el resto de piezas son Potenciales, cada una con un dibujo tallado distinto para distinguirlas. Los Potenciales, al principio, son todos piezas dobles, una sobre otra.

Se juega igual que Gipf, introduciendo una pieza en el tablero desde el exterior y empujando otras si es preciso. La diferencia: como opción, en lugar de introducir una pieza podemos activar el Potencial de otra que ya tengamos en el tablero: de las dos fichas que forman el Potencial, tomamos la superior y ejecutamos su habilidad especial, que mayormente será recolocarla en otro punto, a veces sobre otra ficha. Vaya, que de una pieza hemos sacado dos. Como ahora esas dos piezas son simples, ya no son Potenciales y no tienen superpoderes.
Aparte de esto, vamos jugando de la misma forma. Si un jugador pierde sus tres fichas Gipf, pierde. Si un jugador no puede introducir piezas en el tablero, pierde.

Matrx Gipf
Partida en curso. Aún no ha habido capturas.

Potenciales

Ambos jugadores cuentan con el mismo número y tipo de Potenciales, que se activan tomando la ficha de encima (recordemos que son dos, una sobre otra). Son los siguientes:

Tamsk (que yo llamo Tzaar): Cuando una de estas piezas llega al centro del tablero tomamos la superior y jugamos de nuevo.
Zértz: En lugar de jugar una pieza, podemos tomar la superior de una Zértz ya en el tablero y recolocarla saltando cualquier número de fichas hasta el primer espacio libre disponible.
Dvonn: En lugar de jugar una pieza, podemos tomar la superior de una Dvonn ya en el tablero y colocarla sobre otra pieza Dvonn rival adyacente.
Pünct: En lugar de jugar una pieza, podemos tomar la superior de una Pünct ya en el tablero y colocarla sobre otra pieza Pünct rival adyacente.
Yinsh: En lugar de jugar una pieza, podemos tomar la superior de una Yinsh ya en el tablero y recolocarla moviendo en línea recta cualquier número de espacios vacíos.

Análisis

Voy a explicar el origen de este juego tal y como lo entiendo yo, y conste que no es una opinión contrastada y me puedo equivocar.
La primera edición del proyecto Gipf incluía unos sobrecitos con las fichas Potenciales, que se vendían aparte. Pero con la segunda edición, esa «expansión» desapareció, nunca se editó, a pesar de que Kris Burm la reclamó en público… y supongo que insistentemente en privado. Me da que la editorial opinaba que no lo iba a vender. Y a algún aguililla se le encendió la bombillita: una expansión igual no nos la compran, pero… ¿un juego nuevo? ¡Los coleccionistas de la serie se tirarán a por él! Así que descolgaron el teléfono y… «oye, Kris, te sacamos los Potenciales si diseñas un juego nuevo para ellos, que serviría como juego independiente y como tu expansión para Gipf.» Y aceptó, por supuesto.
Alguien opinará que los coleccionistas de la serie, entre los que me incluyo, hubieran comprado los Potenciales aparte sin dudarlo. No lo tengo claro. En mi caso, cuando quería jugar Gipf con la expansión usaba piezas de Tzaar vueltas del revés con pegatinas de colores y listo: como las de ambos juegos son iguales en forma, jugando con ambas dadas la vuelta ya tenía el asunto solucionado, y de hecho me gusta más el Gipf sin Potenciales que con ellos. Pero claro, una nueva caja, el número 8 en ella, un tablero distinto… ya es otra cosa.
¿Maniobra comercial? Sin duda. ¿Merece la pena?
Veámoslo.

Conclusión

Como comentaba, la maniobra comercial es obvia, e incluso que el tablero sea ligeramente distinto a Gipf puede ser simplemente un reclamo adicional, pudiéndose jugar a esta nueva versión con las fichas de otros juegos, unas pegatinas y el tablero Gipf. Sin embargo, también es cierto que yo jugaba a Gipf con fichas Tzaar y un tablero casero, y aun así lo terminé comprando; y jugaba a Dvonn con fichas Tzaar y otras tres importadas de Lynk, otro tablero casero… y aun así lo terminé comprando. Por tanto, aun siendo innecesario en lo que se refiere a componentes, no me ofende la idea, y lo compré también.

¿Qué tal el juego en sí?
Divertido y un poco impredecible. Como dice el propio autor, con otras palabras, los demás juegos de la serie son simples de reglas pero crean escenas donde hay que darle al coco. Matrx, siendo simple en reglas, tiene la complejidad adicional de las piezas con habilidades, y eso hace que leer la partida sea mucho más difícil. Si no te lo tomas muy en serio, al menos al principio, está muy bien; no obstante no sé si será del agrado de aquellos jugadores que gusten de analizar todas las posibilidades de cada movimiento y planear por adelantado.
¿Gipf con Potenciales o Matrx?
Pues en mi subjetivísima opinión, prefiero jugar a Gipf sin Potenciales ó a Matrx antes que a Gipf con Potenciales. Excepción: hacer una campaña jugando a varios juegos y que cada jugador tenga en la partida final de Gipfcon las superfichas conseguidas con sus victorias. Algo así. La idea que se sugiere en el reglamento (interrumpir la partida de Gipf para jugar a otro juego y ver si se puede activar un potencial) no me gusta nada, dicho sea de paso.
¿Y si no tengo ninguno, cual me compro?
Esa es buena. Yo diría que Gipf: para jugar a Matrx primero tienes que aprender los conceptos del original, que es un excelente juego en sí mismo. Si luego quieres complicarlo, pues lánzate también a por el otro.
¿Si me gusta Gipf, me gustará Matrx?
No necesariamente. Gipf es muy elegante como es, y Matrx tiene más barullo. ¿Mala cosa? Quizás no, pero pueden no atraer al mismo público. A mí sí me gustan ambos.
¿Por qué hay un Potencial Tamsk si no pertenece a la serie?
Más bien, por qué no le cambió el nombre a Tzaar. Recordemos, Tamsk era el juego #2 de la serie, pero fue sustituido por Tzaar. Sin embargo, el diseñador prefiere no alterar el nombre original. En Gipf con Potenciales se indica que la ficha Tamsk se activa jugando a Tzaar.
¿Por qué no existe un Potencial Lyngk si es un juego de la serie?
Porque Burm concibió Lyngk como último juego del proyecto, y uno que incluyera aspectos de todos los demás. Como Lyngk ya era la suma de sus hermanos, aunque sea poéticamente hablando, no tiene una pieza propia (son todas).

2 comentarios en “Reseña de Matrx Gipf”

  1. Muchas gracias por la reseña, muy interesante.

    ¿Te puedo preguntar dónde lo has adquirido? Por más que lo busco sólo lo he encontrado en Amazon USA.

    Un saludo y muchas gracias anticipadas por tus comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio