Imagina un mundo donde el mito es real, donde los magos manejan una magia que supera la comprensión de los mortales comunes. Imagínate a ti mismo como uno de estos hechiceros, viviendo en una fortaleza mística junto a tus aliados y sirvientes, desvelando poderes secretos y creando maravillas. Cada treinta y tres años se celebra el Gran Tribunal, que atrae a magos de lugares lejanos para exhibir sus creaciones mágicas ante la inspección y el juicio de los archimagos. Estos poderosos jueces votan por la mejor de todas y ofrecen al ganador un lugar entre ellos como nuevo archimago: ¡un verdadero maestro del arte de la magia!
Ésta es la introducción de Grand Tribunal, el juego de Atlas Games que está basado en Ars Magica.
Pongámonos en contexto: la idea de Atlas Games fue la de centrarse en sólo uno de los aspectos del juego de rol Ars Magica, del que ya hemos hablado en múltiples ocasiones. Precisamente en la última de ellas (aquí), se anunciaba la edición definitiva del mismo mediante un exitoso micromecenazgo. Aprovechando la coyuntura, ponían a la venta muy rebajado este juego, así que no dejé pasar la oportunidad de pillarlo.
Este aspecto no es otro que la creación de objetos mágicos, que más allá de la evidente utilidad de los mismos, tiene como objetivo el acumular prestigio mágico, presentando dichas creaciones en los diversos Tribunales de la Orden de Hermes, y en particular, en el Gran Tribunal que se celebra cada 33 años.
No me parece mal, pues en Ars Magica el trabajo de laboratorio puede que sea el aspecto más significativo del juego, la verdadera seña de identidad. Lejos de tratarse de un juego que está centrado en las aventuras y el mazmorreo (aunque obviamente es compatible), Ars Magica pone mucho énfasis en la teoría Hermética (el conjunto de reglas por las que se rige la magia, al menos dentro de la Orden de Hermes), con un componente que casi podríamos definir como científico.
Habrá a quien le aburra tanta teoría, pero a mí me parece muy interesante, pues de alguna forma consigue darle coherencia a un concepto inventado, como es la magia y su funcionamiento. Es cierto que el nivel de detalle es tan grande que puede llegar a resultar muy farragoso, incluso tedioso para el jugador más ocasional que no quiere complicarse tanto la vida. Pero eljgador que quiera profundizar más tiene herramientas de sobra para hacerlo, con una base muy sólida.
Bueno, todo este rollo es sólo para ilustrar el hecho de que la teoría mágica, el trabajo de laboratorio y la creación de hechizos y objetos mágicos, está en el ADN de Ars Magica. Y por tanto es lógico que un juego de tablero basado en él se centre en esto.

Grand Tribunal
Toda la complejidad que encontramos en el juego de rol, desaparece en la mecánica de este juego que, por otra parte, se nota que ya tiene sus años (es del 2006, si no me equivoco).
Resumiendo mucho: tenemos hechizos (que tendrán que ser imbuidos en los objetos mágicos), los propios objetos, y unos pocos recursos que dan bastante ventaja. Y tenemos tres Tribunales, en los que se elegirán los objetos ganadores, compuestos por una ronda de juego por cada jugador, con diferentes acciones a realizar en estos turnos. En mi opinión, hay dos partes que destacan especialmente:
- La gestión de la vis mágica. Para los profanos en la materia, la vis es algo así como la magia manifestada físicamente. Un peón de vis Ignem, por poner un ejemplo, sería el equivalente a una unidad mágica de la Forma Ignem (Fuego), y se utilizará para imbuir efectos de esta Forma en los objetos mágicos. Por ejemplo, para crear una espada envuelta en llamas necesitaremos, entre otras cosas, vis Ignem. Huelga decir que es un recurso muy preciado, y buena parte de la mecánica está centrada en su gestión y en la forma de conseguir más. Dejémoslo en que es la «moneda» con la que se pueden conseguir cosas.
- La votación de los diversos efectos, que paso a explicar más en detalle.
Claro, ¿cómo haces que los jugadores voten de forma desinteresada al mejor objeto? Obviamente, los jugadores votarán a su propio objeto, y si no pueden, al menos intentarán votar a los objetos con menos posibilidades de ganar.
El elegante sistema de votación consiste no en votar directamente a los objetos, sino a los tipos de efectos (con un total de cuatro posibilidades), y además teniendo que distribuir los votos. Como cada objeto puede contener uno o varios efectos, cuantos más efectos tenga, más posibilidades tendrá de ganar… pero también más caro será de diseñar.
Como estos efectos son secretos, se convierte en un minijuego de apuestas, en el que los jugadores tienen que procurar que los efectos que tienen en mano sean los ganadores, ocultando sus verdaderas intenciones, al menos al principio.
Y ya está. Los objetos mágicos, una vez creados, pueden ser utilizados, dándonos cierta ventaja. Pero básicamente el juego se gana creando un objeto mágico potente cuyo tipo de efecto tenga muchos votos.
Al finalizar cada uno de los tres Tribunales, tendremos tres objetos ganadores, que le darán los puntos correspondientes a sus poseedores al final del juego. Por una vez, hecho en falta el típico track de puntos que nos dé una idea de quién va ganando sin tener que fijarnos en estos objetos. Pero bueno, es una cuestión menor de diseño.
Lo mejor de Grand Tribunal
- La temática, especialmente para amantes del juego de rol, que verán bien representados los principales aspectos del mismo.
- La mecánica, muy simple y rápida de aprender, aunque jugar bien no sea nada sencillo.
- La presentación. No por simple, poco resultona, y desde luego muy funcional. Las ilustraciones son correctas.
Lo peor de Grand Tribunal
- Tiene erratas gordas, en particular en lo que se refiere a la recuperación de vis de un Tribunal a otro. IMPRESCINDIBLE HACERSE CON UN DOCUMENTO DE FAQS DEL JUEGO ANTES DE JUGAR.
- Se notan los años. El juego no está mal, pero creo que los juegos de mesa han evolucionado bastante como para dejar a Grand Tribunal muy atrás.
- Me sorprende que no haya ampliaciones que introduzcan las distintas Casas de la Orden de Hermes, que tal vez sea el aspecto del juego de rol que más he echado en falta. Supongo que juego no tuvo el éxito comercial suficiente como para justificarlas.
Conclusión
Me temo que no soy muy objetivo con este juego. Ars Magica es uno de mis juegos de rol favoritos, no en vano fue el primer artículo de este blog.
Tal vez lo que más me gusta de Gran Tribunal es que es una forma rápida y simple de jugar a Ars Magica, sin la complejidad ni el compromiso que requieren los juegos de rol.
Sin embargo, reconozco que es un juego un poco anticuado, que me ha fastidiado bastante descubrir a las malas la cantidad de erratas que trae en su reglamento (la de la gestión de vis es tan gorda que, curiosamente, entre los jugadores optamos por corregirla de motu propio durante el juego, y el caso es que dimos en la clave, pues nuestra solución fue la misma que la propuesta en las faqs). Pero bueno, una vez controladas las erratas y la mecánica del juego, es divertido y está bien ambientado.
De tal forma que sólo lo recomiendo para verdaderos fans de Ars Magica.
Y ya que estoy, a ellos me dirijo: he anunciado en varias ocasiones que tengo en marcha la primera novela dedicada a este juego. Así que aprovecho para poneros al día: en estos momentos ya tengo escritos 25 capítulos de los 32 que, presumiblemente, contendrán el primer volumen de la misma. Espero no equivocarme si digo que estará disponible antes del final de año. Así que… ¡muy atentos!

