Nuevo torneo en el local del Cobrador

El finde pasado tuve la suerte de volver a participar en un torneo de los que, ocasionalmente, se celebran en el local del Cobrador del Waaagh.

No es poca cosa. 32 jugadores. Precisamente en un descanso comentábamos cómo ahora nos parece lo más normal del mundo, pero hace no tantos años un torneaco de 32 jugadores era todo un evento. A añadir el buen hacer de la organización, ya muy acostumbrada a estas lides, las mesas, el local… todo de diez, vamos. Tal vez tenemos que pensar algo para la comida, para la próxima vez.

Pero vamos a la chicha.

Mi lista

Destacamento: Sons of Sanguinius

Capitán con espada y escudo (80)
Capellán (60)
Lemartes (110)
Teniente con combiarma (70)
Impulsor con escudo (80)
Predator Baal (125)
Bladeguard (3) (90)
Dreadnought de la CM (165)
Dreadnought Bibliotecario (170)
Intercesores de la CM (10) con espadas sierra y un martillo (170)
Compañía de la Muerte con retros (10) con puños y pistolas inferno (260)
Land Raider Redentor (260)
Infiltradores (100)
Exploradores (65)

Me apetecía probar el destacamento propio de los AS. Para ello, pensé en tener 3 unidades con buena pegada, y como mínimo un capitán para poder lanzar, si era necesario, dos veces en el mismo turno la estratagema principal del destacamento: Red Rampage, que da a la carga letales y lanza. De este modo, me aseguro de que siempre voy a tener, o bien letales, o bien +1 a herir, o ambas cosas.

En una primera versión iba a meter un capitán con retros y veteranos de vanguardia, pero éstos me parecen muy blandos comparados con la CM, que si pueden sobrevivir hasta llegar al combate es gracias al nhd 6+ y al -1 al daño que les da Lemartes. La solución era ponerles escudos a los veteranos y un sacerdote sanguinario. Pero descarté esta opción porque quería llevar más fusiones (y esto descartaba el uso de escudos) y por el coste: 85 + 210 + 90 = 385 puntazos; demasiados para una unidad no tan relevante.

Así que me decanté por los intercesores de la CM, que me parecen muy infravalorados en general. Hacen lo mismo que los intercesores de asalto (que no es poco), pero ya tienen el repetir todo para impactar de base y el nhd 6+, que siempre es interesante. Por sólo 230 puntos, contando al capellán, son una tormenta de ataques a la carga: 45 ataques con espada sierra de F6 FP-1 D1; 4 ataques de martillo de F10 FP-2 D2 devastadores; y los ataques del capellán, 6 ataques de F8 FP-1 D2. Todo con +1 a herir (si necesitase también letales, estratagema al canto) y repitiendo todo para impactar. Más los tiros de las pistolas, que algo rascan. Y tengo que decir que rindieron maravillosamente bien.

Eso sí, esta escuadra tiene que llegar al combate, y sólo hay una forma: en un Land Raider. El redentor es la estrella de muchas listas por sus maravillosos lanzallamas, que proporcionan un defensivo brutal. En combinación con el Predator Baal, una buena porción del tablero queda bien cubierta.

Otra parte del plan era el uso del Dreadnought Bibliotecario y su fantástica habilidad de teleportar infantería. Es perfecto para lanzar a los erradicadores: llegan, disparan, y tal vez maten algo. Y si no lo matan, no dejan de ser 3 marines gravis sobre los que el oponente tiene que hacer el foco. Metí dos unidades pensando en utilizar la habilidad en turnos 1 y 2, pero después de haberlos probado me parece que es más inteligente meter una sola unidad de 6: aseguras que matan lo que quieres que maten, y puede que no tengas ocasión de usarlos en más turnos.

Lo otro «exótico» fue el uso del capitán con espada y escudo. En una primera versión de la lista iba a meterlo con la escuadra de héroes, sobre todo por los ataques extra que da el campeón. Pero después pensé que la intención es ir al asalto, y para eso es mejor la bladeguard. Por desgracia, éstos deben viajar en un impulsor, con lo que su absurda capacidad de 6 miniaturas (pensada para otros tiempos en los que las escuadras eran de 5 marines) impide que viajen 6 + el personaje. Así que sólo pude meter 3. Suficientes, por otra parte, para al menos dar un susto. El capitán da buenas toñas: 7 ataques de F7 FP-2 D2 (casi tan bueno como un puño de combate), que pueden ser 10 y devastadoras una vez por batalla; y recordemos, con estratagema gratis de letales y lanza. A eso le sumamos los 15 ataques de F7 FP-2 D2 de la bladeguard. Además, como la CM no se aprovecha de los juramentos, generalmente lo usaremos con el objetivo de esta unidad, así que repitiendo todo para impactar; o repitiendo los 1s con su propia habilidad, si no lo tenemos disponible. Total: 22 (25) ataques a 3+/2+ repitiendo, de F7 con letales y +1 a herir, de FP-2 D2. No está mal, ¿no? Y luego, a aguantar como campeones con sus escudos. Una pena no poder llevar 6.

Lo demás, lo de siempre, unidades para misionear y esas cosas.

Veamos qué tal fue.

Hay más CKs escondidos y bajo la mesa

Ronda 1 – Caballeros del Caos

Empezamos contra los CKs de Pablo Molina, contra el que tenía ganas de jugar porque le conozco de otros entornos.

La lista clásica: 12 caballeros y 3 unidades de nurgletes (que siempre parecen irrelevantes pero dan mucho por culo). Siempre me ha parecido muy dura: da igual que mates dos otros caballeros, sigue habiendo de sobra para machacarte, y tienen tanto buen disparo como buen combate.

Pero por suerte conozco la lista, ya me enfrenté a una similar en Talavera, y tengo herramientas suficientes.

No es una excusa, pero la anécdota divertida de la partida es que el dread biblio sacó un 1 al utilizar su poder en el primer turno… y en el segundo… y en el tercero. Así que los erradicadores estuvieron mirando como idiotas toda la partida. Fallo mío, porque si el plan falla, tendría que haberlos movido y al menos disparar cuando se acercase.

En cualquier caso, fue un choque de trenes en el centro. No hace falta que explique de nuevo todo lo que pegan mis unidades, dejémoslo en que el plan funcionó. Por desgracia, me equivoqué en una de las secundarias, y los puntos de las primarias fueron más o menos repartidos los primeros turnos. A finales del turno 4 el tiempo ya se nos había acabado, y yo dominaba el centro pero aún quedaban 2 CKs en pie.

Conclusión: un empate por 1 punto que me supo muy bien.

Espectaculares y temibles demonios de Khorne

Ronda 2 – Demonios del Caos

Y más Caos. Pero para eso hemos venido, ¡para luchar por el Emperador!

Mi rival fue Xavi Arbolitos, un tío encantador que, según él mismo me comentó, es más jugador de AoS que de wh40k.

Su lista era la clásica, aunque sin Xalaxi. Todo muy centrado en Khorne, que es lo que a mí me gusta también como buen AS.

Otro choque de trenes en el centro, pero creo que aquí pudo más la experiencia. Mi oponente destruyó mi Land Raider y el Predator Baal, pero cometió el error asaltar a mi CM con unos pocos desangradores, que salieron rebotados, claro (o más bien no salieron). Mi contragolpe fue contundente, sentenciando la partida. Un 16-4 para mí.

No importa cuántos mates, siempre hay más cultistas

Ronda 3 – Cultos genestealers

Una vez más, otro torneo en que me toca jugar contra mi amigo Byor. Es un poco de coña que en todos los torneos nos toque pegarnos, ya empieza a ser una curiosa costumbre.

En cualquier caso, una partida que prometía ser muy dura. No en vano Byor venía de ganar dos rondas contra listas de marines (aunque no eran AS). El problema de los cultos es que cuesta mucho jugar contra ellos, hay que conocerse sus trucos, y como son infinitos, no importa a cuántos mates, te puntúan hasta el último turno.

La partida empezó bien para mí: los aberrantes no pudieron acabar con el Land Raider y luego fueron aniquilados, teniendo la suerte de que no volverían a la partida. Con su unidad más dura y pegona eliminada, la partida fue un toma y daca constante, conmigo controlando el tablero pero con sus unidades apareciendo desde reservas y destrozándome a disparos. Así, yo puntué más primarias, pero él más secundarias, sobre todo en el último turno, donde rascó el empate in extremis. Un fallo imperdonable por mi parte fue no haber cogido secundarias fijas. Pero bueno, de todo se aprende.

Conclusión

Muy buen ambiente y diversión, que era de lo que se trataba. Con mi lista, bastante satisfecho: dos empates y una victoria, pero en todo momento con herramientas potentes y sensación de poder ganar. No es una lista tan afilada como la que llevé a Talavera con muchos dreadnoughts, pero me he sentido muy cómodo. Lo que tenía que funcionar ha funcionado, con la excepción del dread biblio y los erradicadores, que achaco más a una circunstancia aleatoria muy improbable.

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