Hay muchos tipos de villanos. Cuando jugaba al rol con mis colegas, los clasificábamos por tipos. En realidad era sólo una forma de hablar, pero teníamos claro que no es lo mismo el villano que es malo porque sí, que el villano que hace cosas malas por un objetivo noble, que el héroe que se vuelve villano porque las circunstancias le llevan a ello, etc.
Igualmente, hay muchos tipos de héroe. Cassian Andor no es un héroe clásico. No es, desde luego, un dechado de virtudes. Ni siquiera es el mejor en lo suyo. Tal vez por eso, como dije la primera vez que hablé de esta serie (aquí), la serie no debería tener su nombre, porque desde mi punto de vista ni siquiera es el protagonista de la misma. Aunque es obvio que tiene un papel fundamental como conductor de la trama y personaje-pegamento que mantiene unidos a otros personajes.
El caso es que con la segunda y última temporada de Andor, finaliza una serie de Star Wars importante. Una serie que hace de bisagra entre dos épocas fundamentales del lore de SW. Y que da pie a una película (Rogue One) que, con el tiempo, se ha convertido en algo más que un anexo a las trilogías principales.
Sin regodearme, pero me imagino que habrá algún que otro spoiler en las próximas líneas.

Los verdaderos protagonistas de Andor
Tal vez estoy siendo un poco injusto con el bueno de Cassian, pero yo tengo claro que hay dos personajes que brillan muchísimo más y que tienen mucha más importancia en la trama global.
Y éstos son Mon Monthma y Luthen Rael. No se trata sólo de lo que suponen para el comienzo de la Rebelión. Es que además protagonizan algunos de los momentazos más impactantes de esta segunda temporada. Porque ahora la trama global sí que avanza, y la sensación constante es de que los personajes caminan cada vez más al filo del abismo.
Por ejemplo, la escena en que Luthen Rael y su lugarteniente, Kleya Marki, tienen que eliminar un dispositivo de espionaje de un objeto, en presencia de los oficiales imperiales. Lo que demuestra que no hacen falta coreografías impactantes, sables láser o grandes explosiones para que haya emoción suficiente.
Mención especial a esta Kleya, que gana un protagonismo espectacular en esta temporada. Y que de hecho la termina con otro momentazo personal, en la escena del hospital, salvando a la Rebelión in extremis jugándose la vida. Otro ejemplo de heroína que se sale de los cánones pero cuyo valor es indiscutible. Por cierto, que encuentro ciertos paralelismos con la princesa Leia, y no sé hasta qué punto son a propósito: empezando por su aspecto físico, muy parecido, y continuando por su nombre.
Para no abundar en spoilers, prefiero no entrar en detalles de las escenas más épicas de Luthen Rael y Mon Mothma, pero cualquiera que haya visto esta segunda temporada sabrá a qué me refiero.
Otros personajes secundarios
Decía antes que esta temporada era importante y da pie, de forma inmediata, a la acción de Rogue One. Y eso no sería posible sin introducir o desarrollar a otros personajes importantes, que aunque sean secundarios en esta serie, son muy necesarios.
Estoy pensando en Saw Guerrera, que por muy rebelde que sea no sé si catalogarlo como héroe, y cuya relevancia en la trama es indiscutible. Y en el droide K-2SO, que por cierto no podría haber sido introducido de mejor forma. También en Bail Organa, cuya presencia es testimonial pero, obviamente, muy importante.
En esta categoría también hay que hablar de los villanos. Estaba claro que los mismos de la primera temporada iban a estar en esta segunda. Y la verdad es que no decepcionan. Estoy hablando de la pareja de oficiales imperiales, claro.
Son unos villanos que no dan miedo. Al igual que Andor, ni siquiera son los mejores en lo suyo. Ni falta que hace. Eso les da, si cabe, mayor credibilidad. Porque tienen debilidades muy notables, cometen errores lógicos, no forzados. Y tienen sus propias pasiones y agendas personales. También sus propias escenas estrella.
Y con todo, he echado en falta la presencia de muchos otros vips. Por ejemplo, sigo sin entender que Palpatine no haga acto de presencia, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de veces que aparecen el Senado y Coruscant. Leia Organa, Darth Vader, y otros clásicos, lo mismo. Puedo entender que su presencia opaque la de otros personajes, y se haya decidido no incluirlos por eso. Pero creo que no habría estado de más al menos un cameo, muy al estilo de la escena estrella de Darth Vader en Rogue One que tan bien funcionó.
Pero bueno, es un detalle menor. La realidad es que la serie es redonda sin ellos.
Cassian Andor, el antihéroe
En la primera temporada me parecía completamente irrelevante. Y en esta segunda creo que sigue sin estar a la altura de los verdaderos protagonistas.
Pero ha mejorado un huevo.
Ya la cosa empieza bastante bien, cuando roba un caza imperial en el primer capítulo. Resulta bastante ridículo lo que sucede después, pero afortunadamente es una situación que dura poco.
La cosa es que Cassian Andor, esta vez sí, está en medio de todos los fregaos que importan. No siempre de forma voluntaria. Y su desarrollo como personaje es fantástico. Se convierte en alguien importante para la Rebelión por sus propios méritos, y al mismo tiempo, convierte la causa en su propio objetivo con el desarrollo de los acontecimientos. Todo de forma muy orgánica, muy creíble.
Conclusión
Esta segunda temporada de Andor me ha gustado bastante más que la primera.
Como serie de Star Wars, es justo lo que queremos ver. Acción, pero no sólo centrada en la Fuerza y en los Skywalker. Con personajes creíbles y un universo que, por muy fantástico que sea, adquiere coherencia y sentido. Cerrando el círculo y llevándonos directamente a Rogue One. Así que no puedo más que recomendarla sin reservas.
Porque esta galaxia es lejana, muy lejana, pero nos puede seguir dando alegrías a los fans que, como yo, estáis viejos para esto.


